El caso es que unas 80 ha de pinar, hayedos, robles y monte bajo se han perdido, y ahora ¨vuelta empezar¨; y por descontado que muchos de nosotros no volveremos a ver la zona como estaba antes.
La sociedad y dentro de ella el individuo -en este caso el que escribe- nos vemos afectado o implicados en algo cuando nos toca de cerca ya que lo consideramos propio; pienso que el camino comienza por ahi, pero no deteniendonos en lo que tenemos al alcanze de las manos tratando de ampliar nuestros horizontos y el sentimiento de propiedad, no desde el punto de vista de posesión, sino desde el cuidado, respeto, conservación a todo lo que nos rodea; en este caso nuestros bosques, ríos, plantas, bichos...
Bueno juzguen por ustedes mismos. Una pena la verdad!!
La vaguada separa la zona quemada, de la zona donde pudieron limitar el paso de las llamas.